Si para ahorita no estàn hasta el culo con las historias del mall, entonces què bien porque èsta historia no tuvo lugar en el mall, gracias a Dios.
Èsta vez todo pasò en los cristalinos pasillos de Saks 5th Avenue... Ok, digamos que con la crisis, yo con un trabajo distinto, bla bla, ya no voy a Saks y escojo lo que me gusta sin una preocupaciòn en el mundo, pero todavìa voy a Saks, y èsta vez llevè a Kyla porque tenìamos que comprarle un abrigo de esos màgicos que puede usarlo ahora, pero que le servirà el resto de su niñez. Estoy pensando a futuro gente, Kyla no va a estar con nosotros por siempre y quiero que por lo menos tenga un abrigo del carajo que le recuerde de nosotros. Yo tenìa un abrigo asì cuando era chica. Un abrigo rojo.No habìan abrigos rojos en Saks y yo me puse terca a que tenìa que ser un abrigo rojo. La vendedora me mostrò decenas de abrigos y ninguno me gustaba, Kyla se durmiò durante este proceso... cuando ya estaba por decirle a la vendedora que deje de mostrarme cosas que no sean un abrigo rojo, se me acerca con algo rojo, un rojo brillante y suave: Una capa roja! Una capa asì como en la escena inicial de Chocolat? Cuando la Binoche llega al pueblo? Ah... una capa roja!
Despertè a la enana y le puse la capa antes de que pueda protestar, como asumì que nunca vio Chocolat le dije que se veìa como Caperucita Roja y shock:
Kyla no sabìa quièn era la Caperucita Roja!

Entonces mientras pagaba por la capa (ya me putearon en casa, gracias, no necesito que ustedes tambièn me riñan...) y un abrigo que me comprè yo (uno chiquito!) le contè a Kyla la historia de la caperucita roja como la recuerdo yo... ya saben, la abuela estaba enferma y la madre manda a Caperucita a visitarla llevando buñuelos o galletas o quièn sabe què putas y en el camino se encuentra con el lobo y bla bla bla.
Es muy posible que haya improvisado algunas partes, pero le contè la historia a Kyla y ella quedò fascinada. No la llevè a tomar el tè como hubiera querido porque es medio chuncha la pobre (chuncha = salvaje) pero en el camino de regreso no hizo màs que preguntarme detalles del cuento, tanto se emocionò que le prometì que llegando a casa buscarìa el texto entero y se lo leerìa.
Cuando llegamos a casa ya estaba Jason aquì y Kyla corriò a contarle de la Caperucita y que yo le iba a leer la historia completa... que no sonarà a mucho, pero nunca lo he hecho, el que le lee es Vincent, a veces Jason, entonces estaba de una pata la enana hasta que Jason la cagò... estaba tanto disfrutando la emociòn de Kyla, en serio pensè que si podìa convencerla de lo increìbles que son los cuentos de hadas, la harìa una niña lectora en vez de una niña colada a la tele. Esa era mi humilde ilusiòn, señoras y señores!!
El zopenco de Jason dice: "Eh, acabo de ver a Caperucita!" Y Kyla se pone histèrica queriendo saber dònde vio Jason a la Caperuza y el imbècil le dice "en youtube!"
Gracias Hollywood, gracias por cagar otra historia màs. No solamente tenìas que arruinar a los vampiros y convertirlos en malditos emos sensiblones, alèrgicos a la sangre, inmunes al sol, etc, etc... ahora tenìas que cagarla con la Caperucita Roja, no te bastò Alicia en el Paìs de las Maravillas?
Què destrozaràs despuès, Hollywood? La leyenda de la chola sin cabeza???


