Vigilia de mi cumpleaños


Dìa exactamente igual a los otros si no fuese por el hecho de que es el ùltimo dìa en el que formo parte de una dècada. Es momento de sacar las listas, editar, hacer un chequeo de lo que resta de los sueños y esperanzas acumuladas en diez años.

La situaciòn no es rosa.
No puedo evitar ver los 30 como una etapa importante en la duraciòn de una vida. Mmm, como a los 20 se espera que una haya terminado el colegio y haya escogido la carrera, o que a los 40 una ya estè rodeada de crìos... a los 30 las esperanzas posibles son dos: Te has graduado, tienes un trabajo y una vida que se alterna entre diversiòn y responsabilidad; o eres una inmadura con una mano en puño destinada al nada màs absoluto y dramàtico. No eres màs una jovencita que busca excusas y no te sientes lo suficientemente madura para tomar decisiones radicales, no eres ni carne ni eres pez y has pasado muchos años en completa incertidumbre que màs que un status es una filosofìa de vida.
Recuerdo una llamada telefònica hecha como hace tres años. Estaba en la casa prestada, sentada sobre la alfombra de mi habitaciòn con la espalda apoyada contra el ropero. Era el treintèsimo cumpleaños de un amigo mìo y me decìa que se sentìa muy enojado con su mejor amigo porque no asistirìa a su fiesta de cumpleaños. Podìa escuchar una profundìsima desiluciòn en su voz, pero para ser honesta no entendìa el motivo de tanta pena y me preguntè còmo me sentirìa yo en su lugar. Hoy que los 30 los tengo yo, por fin entiendo que màs que desilusionado porque el amigo no asistirìa a su fiesta, èl estaba amargado porque estaba solo en aquèl ritual que son los treinta años. Quizà a èl tambièn le asustaba èste nùmero como me asusta a mi.
Todos los que los 30 los han superado no hacen màs que repetirme que es una edad fabulosa donde la mujer està al màximo de su esplendor y consigue un nuevo conocimiento sobre sì misma y su poder de seducciòn es mas maduro y eficaz.
Sè que mañana despertarè y serà simplemente un nuevo dìa, igual a los otros, que mi camino no habrà cambiado en lo absoluto y sin embargo no puedo evitar esta sensaciòn de angustia profunda.
Tengo ganas de festejar. No mis años sino a mì misma.
Al final de cuentas el 31 de marzo es mi dìa especial.

lunedì, marzo 28

El diablo en el cuerpo


El diablo en el cuerpo

Hoy es cumple de Vincent.

Hoy me pide un regalo: Hacer el amor a su manera. A su manera incluye detalles que no estoy para discutir.
Luego me visto y voy a comprarle un libro. Un libro que siempre me ha gustado. "El diablo en el cuerpo" de Radiguet.
Escribì en la contraportada con tinta morada:
"Yo, tu Marthe," y se lo dejo en el velador mientras èl aùn duerme. Yo me siento a los pies de la cama a verlo dormir, contando su respiraciòn. Siempre me hace llorar un poquito que despuès del sexo en su cara dormida se planta una media sonrisa satisfecha.
Cuando despierta lee el tìtulo y me dice "Este libro no promete nada bueno," luego con la facilidad de un hombre que sabe siempre lo que hace me alza sobre èl y al oìdo me dice "lo leerè marcando que el diablo està en mi cuerpo y tiene tu olor."
Y como escribiò Radiguet: "Los mayores placeres no están en la novedad sino en la costumbre."

giovedì, marzo 24

Día abierto


Día abierto

Ayer fue "Open Day" en la U donde enseña Vincent.

Màs que un evento social, un modo para ver què tipo de familias tienen los catedràticos, asistentes, archivistas, etc, etc (en ese orden.)
Aperitivos en el Gran Salòn seguido de un paseo turìstico de las aulas con techos cònicos y grandes ventanas que -imagino- distraen porque afuera hay jardines y àrboles y un lago. el Anfiteatro, el Teatro, las salas de pintura y de exposiciòn y luego cena pagada por los grandes benefactores de èsta particular Instituciòn.
Aparte de Vincent y otros dos, todos los demàs cargaban enanos de diferentes tamaños, anchos y olores. Escuchè a una mujer quejarse con su catedràtico marido de que si compraban el harnès para el perro tambièn habrìan podido traerlo. Estoy de acuerdo con ella, estoy segura que el perro serìa el màs bonito y educado!
Vincent es uno de los "cates" jòvenes, no que los otros sean viejos, pero me refiero a unas caras que estàn sin duda pasando los 50 o por ahì.
Con la crisis de los 30 a mis puertas, ser ignorada de las conversaciones de varias señoras (que hablaban sòlo de los hijos, escuela, enfermedades estomacales y ciclos difìciles) fue una extraña sensaciòn! Una sensaciòn desasociante. Una sensaciòn similar a esa de cuando era chica y mi madre (tal vez porque no sabìa dònde dejarme) me llevaba a sus reuniones con las amigas y hablaban de cosas incomprensibles, yo me aburrìa y jugaba con cualquier cosa que encontraba. En èsta cena juguè con los cubiertos.
Si intentaba decir algo, me miraban como a un extraterrestre visitando su planeta y mis palabras se perdìan en el vacìo y retornaban a sus periodos. Era demasiado "JÒVEN" para entenderlas!

En suma: un aburrimiento total pero que me ha hecho recordar la importancia de los puntos de vista. A los ojos de una doceañera puedo ser vieja, pero a los ojos de las mujeres de los colegas de Vincent soy "un botòn de rosa apenas recogido." (bis, bis, bis... :))
Obvio que no estoy arrugada y en pensiòn pero la crisis de los años que pasan y el tiempo que corre veloz e irrepresible la tengo, y grande!

mercoledì, marzo 9

Una mañana


Una mañana

De improviso me ha regresado a la mente el recuerdo de aquella sensaciòn. Sin pedir permiso se ha metido en mi cabeza y lo sentì en el corazòn pero sòlo lo que dura un arcoìris.

Domingo por la mañana. Cuando todavìa las campanas contaban las horas, los cuartos de hora... hacìa un calor infernal y el sol entraba por las ventanas, sofocante. Parecìa que no podìa haber dìa màs bello. Derretirse en un abrazo ardiente con consciencia masoquista para hacerse envolver de aquel sutil dolor que acompaña los minutos de espera antes de poder gozar de nuevo.
En la cocina preparando el desayuno. Un cd suyo con la portada roja y en relieve, de un artista para mi desconocido, francès, en el tìtulo un reclamo de flores, un recuerdo ya olvidado. No era malo, de rato en rato las canciones contaban sobre amores que se acaban y de amores que comienzan, una especie de audio-historia en mùsica.
La ventana de la cocina con una sola cortina, azul, la ùnica que entraba porque en su departamento las ventanas eran desiguales. Pero iba bien, aunque se veìa solitaria. Què bella luz que filtraba! La recuerdo como si todavìa estuviese sentada en esa mesa.
Enjuagar los platos y lavar con cuidado mi taza preferida (que ahora està en nuestra casa, pero no la uso màs porque tiene un aire de supersticiòn.)
Cafè, mucho cafè. Cereales, la leche rigurosamente de almendras y frìa y quizà unas cuantas galletas con la mermelada de duraznos que hace su mamà. Què cosa divertida que recuerde claramente todo esto, pero no estoy segura si esa mañana hicimos el amor sobre la mesa de esa cocina. Tal vez fue antes, despuès... pero me gusta embellecer este recuerdo con ese detalle tal vez robado de otro. Le va bien!
Y còmo despuès reìamos cuando varias horas despuès, durante la cena, tus amigos bromeaban, tenìan temor que hubièramos hecho el amor sobre la mesa y nosotros lo negabamos sabiendo que decìamos una mentira.

+

Terribilis est locus iste

Soy una enciclopedia de defectos que no niego y por què lo harìa? Me ha tomado una vida el hacerme como soy!

Soy el resultado de cierta civilizaciòn y cultura. Pero a veces me pregunto si el factor principal sea el hecho de haber nacido mujer y pobre. Porque por consecuencia, debo ver màs, pensar màs, ser màs creativa. La sobrevivencia es un gran motivante.

Gracias a todos los que me odian. Es gracias a ellos que yo me amo màs.



VSCO Grid

Buscador

Loading