"Ay, de serpientes sueño yo..."
Anoche me despertè tres veces. Me acostè temprano, fue un dìa largo y para las 11 de la noche estaba ya en cama, luchando por terminar el capìtulo de la novela que estoy leyendo. (Walking on broken glass.)
El primer sueño era casi cinematogràfico, era como si hubiera una càmara delante mìo. En el sueño salìa de una casa de un sòlo piso, salìa a una calle tìpica de suburbio norteamericano de clase media y era primavera. Sòlo habìa verde y màs verde alrededor. No sè còmo era la casa de dònde salì, pero la casa de enfrente era tambièn un piso y de ladrillo, la calle estaba vacìa y cuando lleguè a la acera doblè a la izquierda y comencè a narrar. No el sueño, pero mi vida. Comencè a caminar mientras hablaba, contàndole a èsta càmara invisible cosas terriblemente personales, cosas que no me digo ni a mi misma. Pasè un par de casas y lleguè a una esquina donde comenzaba un lote vacìo y enorme. Le digo a la "càmara" que la gente ya no mirà màs hacia arriba, me detengo y levanto la cabeza, en la rama de un àrbol hay un pàjaro tan gordo que parece una gallina. Tiene la cabeza roja y el cuerpo un jaspeado negro y blanco. El pàjaro me mira, yo miro al pàjaro. Bajo la cabeza y sigo caminando, veo el final del lote donde està estacionada una camioneta celeste, vieja. Estaba al lado de la camioneta cuando me doy cuenta que me estàn siguiendo, doy otro paso màs y es como si donde terminara la camioneta y el lote hubiera una lìnea que no debo cruzar. Algo me decìa que por nada del mundo cruce la lìnea, entonces me doy vuelta de repente y quedo cara a cara con un hombre.
Que me haya dado vuelta lo asusta y le pregunto si puedo ayudarlo con algo, me dice que no. Es alto, apenas le llego a medio pecho, es cuadrado, no gordo, sino ancho y tiene los jeans tan gastados que parecen blancos y usa una polera color tierra, cafè con tintes morados. El cabello rubio oscuro y corto, una barba tambièn corta que enmarca unos cachetes redondos, sus ojos eran azules, pequeños y mojados. No era que estaba por llorar o algo, sus ojos eran esos ojos que parecen siempre en agua. Agua rojiza. Se dio vuelta y comenzò a caminar, a alejarse de mi cada vez màs ràpido, cuando estaba a unos buenos metros de mi me di cuenta que en la mano derecha tenìa una pala.
Comencè a caminar, cuando crucè el lote de nuevo ya casi no lo veìa, de repente la calle estaba llena de gente, chicos jugando en los jardines, hombres cortando el cèsped, mujeres plantando flores. Los ùnicos que no encajaban en èsta idìlica escena èramos el hombre de la pala y yo. Yo estaba en jeans tambièn, con un hoodie gris.
Ese rato me despertè porque escuchè que alguien me llamaba, pero cuando abrì mis ojos Vincent estaba con Morfeo, ni se dio cuenta que despertè. Mirè el reloj, era la 1:45. Me levantè para anotar el sueño, salì a mi escritorio, me fumè un pucho, escribì el sueño, regresè a la cama y caì directamente a otro sueño.
Como sucede en los sueños, estaba vièndome a mì misma caminar hacia una colina, la Fa que estaba a los pies de la colina me dice "no te va a gustar" y de repente no hay Fa a los pies de la colina, soy sòlo yo al tope de la maldita colina, metida hasta las rodillas en un barro tan aguado y oscuro que parecìa sangre y me hundìa, puse mis manos a los lados para tratar de impulsarme hacia arriba y toquè algo extraño, cuando bajè la mirada vi que estaba hundièndome en un mar de cabezas de serpientes, tenìa una en la mano, una cabeza de serpiente con las mandìbulas abiertas la lancè a un lado con asco porque no tenìa con què limpiarme las manos de sangre, todas las cabezas de serpiente estaban iguales, con las mandìbulas abiertas. Me despertè sacudièndo mi mano derecha, todavìa sintiendo el peso de la cabeza en mi mano. Èsta vez Vincent estaba despierto, dice que de dormida comencè a decir que no. me pidiò que le cuente mi sueño, pero supersticiosa como soy, primero tenìa que contarle a algo que le quite "poder" al sueño, un animal o a falta de animal: Al inodoro. Cuando iba al baño le preguntè què hora era, "las 3 de la mañana." "En punto?" "Las 3:03."
Ah... con razòn.
Ya no le contè al inodoro porque lo que yo tuve no fue una pesadilla, sòlo un sueño. Un sueño extraño. Le dije a Vincent que volviera a dormirse que yo tenìa que hacer mis cosas de bruja y que cuando termine me regreso a la cama. Obvio, no hice nada de bruja porque no quiero meterme a hacer cosas de las que despuès me puedo arrepentir, siendo hora muerta y todo.
Me fui al escritorio y me dormì en el sillòn. El tercer sueño fue màs extraño todavìa. En este sueño estaba una mujer que por un tiempo trabajò en mi casa, una cholita llamada Bertha, pero en el sueño ya no era cholita y me acompañaba a comprar zapatos. Como en la vida real, ella no entrò a la tienda, me esperò afuera, lo curioso era que la tienda la atendìa una ex-amiga mìa. Escogì el par de zapatos y entrò otra mujer que le dijo algo de una mariposa y un broche con una pintura de Dalì, eso me llamò la atenciòn, joder, yo quiero un broche con una pintura de Dalì. Pero me acerquè a la vendedora (ex amiga) y le preguntè si conocìa a alguien llamado No Se Què Fernandez, no me acuerdo si era Josè o què otro nombre pero me acuerdo el apellido, ella me mirò y me dijo que hablarìamos despuès.
Me despertè de nuevo con la sensaciòn de que me olvidè hacer algo y ya no pude dormir, eran las 4:40 de la mañana, asì que me puse a desarmar el sofà cama y volverlo a armar, algo me decìa que no me ponga a filosofar anoche y el trabajo manual es lo ùnico que me mantiene concentrada.
Siempre que cuento mis sueños la gente se ve atraìda por distintas cosas, en èste caso a mì me joden las serpientes, pero para otros puede ser el pàjaro, la pala, la mariposa, la sangre, etc, etc.
Como siempre, hay quichicientas interpretaciones, pero èstas me gustaron:
"La serpiente se interpreta por un enemigo, un gobierno, un tesoro, una mujer y un hijo."
Ok, èsta interpretaciòn me parece interesante porque de hecho conozco una mujer que es enemiga, està pensando en meterse en polìtica y que segùn una macumbera que conozco me hizo una brujerìa para que yo no tenga hijos... claro que el tesoro no puedo explicarlo, pero no es un hijo un tesoro?
Que ella se quiera meter a politica me da risa, una que tiene la cola tan larga no deberìa intentar llamar la atenciòn, de hecho, yo he estado craneando usar su futuro polìtico para sacar todos sus trapos sucios al aire... venganza es mi segundo nombre. Tal vez por eso el sueño? Explica màs o menos la segunda interpretaciòn: "ver la sangre de la serpiente sobre las manos, es la muerte del enemigo del que sueña quien se constituirá después. de heredero."
A no ser que haya por algùn lugar algo de dinero que ella no ha logrado robarle a su padre y ese sea el tesoro? Pero para mi el dinero no es tesoro, para mi tesoro es un par de libros que ya me dio el viejo, unos libros tan antiguos que me hacen doler los huesos. Tal vez hay màs libros asì?
"Ver una serpiente muerta anuncia la muerte natural de un enemigo."
Honestamente yo no quiero que nadie se muera, yo sòlo quiero que me dejen de joder. Ok, es una lògica circular porque si se muere ya no me puede joder, por lo menos no con intrigas y calumnias.
No sè por què siento que todos estos sueños son mensajes; mensajes que tengo que descifrar.
Hoy, 7 de noviembre se hacen 31 años de la muerte de mi abuelo materno.
Tal vez el viejito vino a mis sueños a advertirme?