Fue el 1998 cuando Britney lanzò a la basura todo el trabajo de Carole King, Malvina Reynolds y otras y declarò que querìa que su baby la golpeara una vez màs porque su soledad la estaba matando y yo decidì ponerle tres cruces a la radio?
O fue el 2001 cuando borracha hice una llamada trasatlàntica que cambiò el curso de mi vida y me hizo ponerle tres cruces al asunto ese de irse de faràndula todas las noches y saltar como enana de bar en bar?
O el 2008 tal vez, cuando cortè toda relaciòn con mi familia paterna porque me di cuenta de que mi zia tenìa razòn: la familia es una tiranìa. Pero a diferencia de ella, yo sì tuve el coraje de liberarme de mis cadenas?
Tal vez fue el 2009 que tomè la decisiòn màs "grave" de mi historia personal y asumì las consecuencias de un estilo de vida que va en contra de absolutamente todo lo que me enseñaron de enana sobre la moralidad y el amor?
Mmmm, no. Creo que me hice vieja el sàbado a las 8 de la noche cuando llamè a la policìa para quejarme de que un grupo de adolescentes estaban laraleando en mi jardìn. Sip. Fue ese momento.
El sàbado fue un dìa medio importante ahora que lo pienso. Importante en toda su rutina, en toda su falta de magia.
Verán, la vecina esa tan fèrtil que tengo y que ya pariò hace rato obligàndonos a todos a tener que ir a ver al resultado por fin se decidiò a dejar al crìo una noche para venir a casa a cenar en lo que se està haciendo costumbre.
A Vincent le ha dado por querer tener gente a cenar o les invita para hacer una parrillada donde en vez de carne a la parrilla le pone ostras. No me pregunten, yo què mierdas sè cuàl es su joda? Si eso le hace feliz, que lo haga.
A mi me emputa la gente. Siempre me ha emputado la gente y sospecho que octogenaria todavìa me emputarà la gente. Entonces paso los dìas de parrilla como los pasaba en mi casa cuando era chica: en mi cuarto leyendo. He estado leyendo mucho ùltimamente. Casi 5 libros a la semana. Obviamente, no he hecho nada màs que leer desde que terminò Game of thrones en HBO.
Volviendo al sàbado. Como les decìa, la mina accediò a una niñera porque Vincent tampoco quiere a niños en casa. Ya no. Eramos 12 personas, todas pareja y de paso heterosexuales. Desde que mi poodle està en un musical que casi no lo veo. Digamos que mi ausencia durante los preparativos ha sido notada por los vecinos y amigos. No ayuda que Vincent toque la puerta de mi escritorio diciendo: "Ma petite fleur, lady of the House, the food is ready, ma'am."
Obvio para que todos se rìan y èl quede como el pobre que tiene que cocinar y hacer todo mientras yo me rasco la panza.
Y èse es el preàmbulo para el segundo tema de èste post: Nos hemos vuelto una de "esas" parejas. Salì de mi estudio ya emputada y esperando la mìnima provocaciòn para comenzar una pelea. Tengo unas ganas de una pelea! De unas de esas de antaño con lanzada de cosas y rompedura de puta. Y pues... comimos civilmente y fue en la sobremesa que las cosas se pusieron interesantes.
Uno de los invitados es la mitad de una pareja que se mudo a la cuadra hace un par de meses. Los dos escapados de Manhattan como el resto de nosotros. Ella trabaja en una compañìa de publicidad y èl es... ta ta ta tannnn: Un escritor.
En fin, él comienza a hablar de la novela en la que està trabajando y la esposa comienza a alabarlo y a decir lo increìble que es y el increìble talento que tiene. A eso, todos comenzaron a alabar a sus parejas... nada como la competencia, no ve?
Y Vincent... ah, Vincent. Es honesto el huevòn.
Comienza a alabarme, a decir lo valiente y creativa que soy. Mi conocimiento de la historia y polìtica. Mi adorable sarcasmo, mi banda, mis obras de teatro y mis entrenamientos en teatro musical de 12 horas al dìa. Claro que si yo fuera menos impaciente, tuviera más disciplina, no me encaprichara como niña cuando se le dice no y no fuera tan sexualmente agresiva, seguramente serìa una fuerza imparable. Asì que agradezcamos mi falta de caràcter porque de otra manera serìa una cruel tirana. Y no es redundancia.
Què tal?!
Tengo otro defecto que Vincent tomò en cuenta: No soy nada sutil. Y para mì "diplomacia" es un eufemismo de "hipocresìa," entonces asumiò que yo lo pasarìa a chiste y ya por mi incapacidad de ser sutil.
Pero me juzgò màl... no soy sutil no. Pero a la vez me vale un culo la gente. Eso deberìa estar claro despuès de tanto tiempo viviendo juntos. No?
La sutileza al carajo le vaciè la jarra de sangrìa en la cabeza y me encendì un cigarrillo.
Todos se fueron.
Cuando era chica conocìa a una pareja que me hacìan reìr. Ella le decìa "ay amor, eres tan cojudo," mientras le acariciaba la cara y èl le decìa "ya enana no jodas, te voy a sacar la mierda" mientras le besaba la frente. Eran adorables. Cuando terminaron ella le rascuñò ambos cachetes, desde los ojos hasta la quijada y èl le partiò 16 huesos. Luego se abuenaron pero ella lo dejò porque con esas cicatrices en la cara era feo.
Locura, no?
Esas parejas de las que uno se rìe porque son tan ridìculas.
Vincent aparte de pintar tiene otro talento: Al rasurarse en las mañanas inunda el baño. Todas las putas mañanas.
Y el tema nùmero tres es màs bien una pregunta:
Si Vincent y yo terminaramos podrìa a volver a mi vida de antes? A pasarla de teatro en teatro recolectando historias, sustituyendo comidas por cigarrillos. Sexo casi casual, perseguir a Chris para que me coja detrás de un bar, llegar a casa con la primera luz y dormir durante el dìa.
Eran simples esos dìas, sòlo tenìa que pensar en mì.
Ahora me he acostumbrado a algo distinto. Podrìa volver atràs?



