Esta es de esas mañanas en las que una escucha "Tanta voglia di lei" de Pooh, una y otra vez... ok, tal vez soy la ùnica que escucha Pooh cuando esta de cierto humor.
Y no es que algo este mal... no sè.
El lunes me manda un mensaje via Facebook para avisarme que su padre està en el hospital y que no cree que èsta vez se recupere.
El mièrcoles por la madrugada sueño con èl y le llamo por telèfono, su padre habìa muerto.
Y eso me tiene en una joda melancòlica.
Eso de crecer, de cambiar dìgitos no es solamente una huevada porque una se arruga y lentamente comienzas a perder el equilibrio; es una huevada porque al cambiar de etapas en la vida una va perdiendo gente.
Hace tres años màs o menos que una amiga me escribiò para contarme que su papà habìa muerto y sì sentì mucha pena por ella pero no me "golpeò," se entiende?
La misma amiga fue la que perdiò a la madre hace un poco màs de un mes.
La amiga va a recièn cumplir 30 y no tiene papà ni mamà.
Me acuerdo que cuando me mandaron el mensaje para que la llame lo primero que pensè fue "y què mierdas hace una sin mamà?"
Y sì, yo protesto de mis madres todo el dìa y estoy convencida de que tengo tantos problemas con tantas cosas porque ellas me condicionaron desde enana y todas deberìan pagar por el terapeuta, pero al mismo tiempo creo que si no estuvieran me sentirìa perdida, completamente desamparada.
Tambièn es creo, el hecho de que yo no he perdido a mucha gente via La Muerte.
Cuando era chiquilla muriò mi bisabuelo que era una joda en patines. El viejo màs divertido que he conocido en mi vida, tengo muchos recuerdos de èl pero siempre que lo pienso es con alegrìa, no con tristeza. Luego a los 11 perdì a mi hermana y cuando pienso en ella sòlo siento rabia porque era tan chiquilla, y me pongo a imaginar còmo serìa hoy, si estarìa casada o tendrìa hijos. Trato de no pensar muy seguido en ella.
Y mi zia... tal vez su pèrdida es lo màs cercano a ese sentirse desamparada. No hay un dia en el que no piense en ella, en què consejo me darìa, què harìa en mi lugar.
Amantes he perdido dos y no se puede comparar los dos tipos de pèrdidas, pero tambièn son pèrdidas, no?
Asì y todo no han habido muchas muertes en mi vida, y, tìas, primos, tìos, amigos... pero ninguna me jodiò tanto como me està jodiendo la muerte del padre de mi amigo.
Entonces me regresan esos sentimientos de "yo nunca voy a hacerle esto a nadie," "yo no voy a imponerle a nadie el dolor de mi muerte," "yo hijos no los voy a tener."
Cuando esos sentimientos llegan luego vienen los fatalistas "por alguna razòn no he podido quedar embarazada, es el universo dicièndome que tal vez morirè pronto y no es justo abandonar a una mini Fa o a un mini Vincent."
Una vez que pasa eso Vincent se emputa -cosa rara- y se porta como el cavernìcola que todos los hombres tienen dentro y piensa que lo que yo necesito es que èl me exorcize los demonios via coito. "El amor es èl ùnico que puede ganarle a la muerte, ma poupée," me dice. Y yo que no me lo creo.
Hace unos años tuve un sueño del que me despertè llorando por eso no se me ha olvidado. Soñè con una niña con el cabello negro negro como las plumas de un cuervo y la piel blanca. Una mini Blancanieves digamos pero con el cabello rizado y los ojos azules oscuros. La nena estaba vestida como una muñeca que es como yo imagino que vestirìa a mi hija si tuviera una. La pondrìa en vestiditos con crenolinas y zapatitos de cuero. Y le pondrìa cintas para controlar esos rulos en su cabeza. En fin, asì estaba la nena de mi sueño, sentada en la mesa de la cocina de la casa de mi madre y comiendo pan con miel. Tendrìa unos cuatro años. En el sueño mi madre aparecìa siempre como "voz en off" o sea, no la veìa pero sabìa que estaba ahì, la escuchaba hablàndole a la nena. Luego en el sueño aparece un hombre al que no le vi la cara pero tenìa el cabello como el de la nena y la voz tan profunda como la de Vincent. Èl se pone a discutir con mi madre, èl no quiere que la nena se quede ahì (yo tampoco) y la alza y le lava las manos en el lavaplatos, le pone el abrigo y se la lleva. De repente estàn como en otra ciudad, estàn los dos de las manos cruzando un puente peatonal que me hace pensar que esto es el DF, pero no estoy segura. Èl le està contando historias de su madre y la nena rìe y rìe miràndolo con total devociòn. Luego los dos aparecen en un cuarto de hospital, la nena enroscada a un lado de la cama durmiendo, y èl tomàndole la mano a una mujer que està rodeada de tubos.
Ese rato me despertè.
Me acuerdo que luego que se me pasò el llanto le llamè a mi madre para contarle mi sueño y me dijo "ay, dejà de hablar huevadas."
Luego de colgarle el telèfono le contè a Libero y èl me jurò que si alguna vez tenìamos una hija y me pasara algo a mì, èl no la dejarìa nunca con mi madre. Que la criarìa èl solo.
Le creo.
Ese no era el tema del post, no?
Boh... da igual. Es la misma mierda no màs.
El otro dìa le decìa a un amigo que està en bùsqueda de novia que es del punto A al punto B donde necesitamos compañìa, que uno nace solo y se morirà solo. Entonces, si el punto A es la vida y el punto B es la muerte supongo que sì, del uno al otro lo ùnico que importa es el amor.
Y eso es triste y a la vez esperanzador.
Estoy comenzando a creer que esa imagen idìlica que tengo en mi cabeza de lo que es una familia y un hogar no va a suceder para mì.


