Hoy lloviò todo el dìa.
Como para las cuatro de la tarde esa frase "se abrieron los cielos" era apropiada. Parecìa que nos echaban baldazos de agua desde el cielo.
Kyla resultò temerosa de los truenos y relàmpagos y estuvo grite que te grite toda la puta tarde. Como a las cuatro se despertò en mi LaDucesa (femenino de Il Duce, o sea Mussolini) y usando las tècnicas de crianza de mi madre salì de mi encierro y marchè hacia la sala a enfrentarme a una frustrada niñera y una mini-terremoto de cuatro años.
Canalicè a mi madre y dije muy fuerte mientras señalaba con el dedo a Kyla:
"Carajo, silencio!"
Una vez màs, "carajo" probò ser la palabra màgica que no necesita traducciòn porque es universalmente amenazadora y señal de que estoy a punto de perder la paciencia y que cuando la pierda tu vida nunca volverà a ser la misma y las cicatrices emocionales estaràn contigo hasta que te mueras.
Se hizo el silencio y pude volver a mi auto-encierro, a los diez minutos cuando comenzò el primer atisbo de llanto, entreabrì mi puerta y dije "what?"
Me respondiò el bendito silencio. Si-len-cio.
A las cinco la niñera tocò a mi puerta para avisarme que Kyla duerme y que ella se va. "Good for you" fue mi respuesta que probò ser màs frustrante que cualquier niña llorona.
Despuès de eso pasò lo inesperado.
Con la costa libre salì de mi estudio y me dirigì a la cocina a cocinar. Hoy como ha llovido y hace frìo me entraron ganas de sopa. A mi la sopa me encanta. Nunca he sido una Mafalda yo.
Saquè las zanahorias y comencè a pelarlas mientras tarareaba "celeste si quieres celeste que te cueste, hincha seràs del Bolivar aunque la vida te cueste" que por alguna razòn estuvo en mi cabeza desde que despertè y eso que nunca en mi vida he apoyado al Bolivar.
En eso estaba cuando llegò Vincent que ahora se apura en llegar del laburo porque si no, no hay quièn vea a la mierdita, si no se dieron cuenta, yo me rehùso a hacerlo y mi negaciòn ha tenido a la casa dividida la ùltima semana. Pero llegò y me dio una de esas sonrisas con ceja y todo, se sacò su gabardina, se enroscò las mangas de su camisa, abriò el refri y me preguntò: "cuàntas papas?"
De repente estabamos cocinando y danzando en la cocina para no chocarnos (no es la cocina màs grande del mundo,) saquè la segunda olla màs grande que tenemos, (la màs-màs grande es para cuando hago la cena de navidad,) y pusimos las zanahorias, las papas, las cebollas, carne picada y unos fideos. Pensè que mientras cocìa me iba a fumar un pucho y a ver mi mail, pero Vincent propuso jugar cartas. Jugamos "nervioso" y perdì, obvio... odio el maldito juego ese porque no sòlo me pongo nerviosa, me pongo histèrica.
Pero nos estabamos riendo... eso es bueno, no ve?
Despuès nos fijamos la sopa y segùn yo le faltaba consistencia, què se hace? Vincent sugiriò que le pongamos algo de arroz. Arroz? Venga!
La culpa la tiene mi nana, "còmo Fa? Tenìas una nana?!" Sip. Mi nana se llama Jacoba, le decimos Tata y criò a mi madre y luego me criò a mi y si pudiera tener hijos, se los mandarìa para que los crìe. Ahora vive con mi abuela materna. Y, la Tata decìa que sopa no era sopa si no tenìa "ojos." El asunto es que si quieres comer sin grasa como nosotros, te tienes que olvidar de los ojos en la sopa!
Despuès del arroz y otro juego de nervioso notamos que ahora lo que le faltaba era carne... ooops, ya no hay carne. Vincent va y abre el refrigerador. "Ma poupée? Hay albòndigas."
Yo me puse un cachito a lagrimear porque no me llamaba asì desde hace semanas, pero me recuperè ràpido para responder "ok."
"Sure?"
"They are meatballs, aren't they?"
Vengan las albòndigas! Y màs consomè de pollo porque como que el arroz se bebiò el agua.
Un par màs de nerviosos y la "sopa" estaba lista.
Què hace una sopa? Que uno de sus componentes "saboreables" sea agua? Entonces fue un èxito...
Comimos riendo porque tenìa el sabor màs extraño que hemos probado. No sabìa mal, sabìa interesante.
Creo que la pròxima en vez de usar albòndigas italianas usarè albòndigas suecas porque esas son dulces.
Durante la cena me contò su dìa y de sus nuevos alumnos, yo le contè que se cortò la luz un par de veces y que comencè a escribir el artìculo para Whore.
Yo lavè los platos y èl los secò y los puso a su lugar mientras hablàbamos de Gareth Malone, la nueva temporada de Dexter y de còmo me tiene emocionada el nuevo juego de danza de Michael Jackson.
Ordinariamente maravilloso.
Luego nos tiramos al sillòn dizque a ver las noticias pero no las vimos, estabamos susurràndonos cosillas y pasàndola bien cuando el terremoto sacudiò de nuevo la casa, terminando con el hechizo de una velada inesperada y volviendo a dividir la casa en dos.
Saltò como si tuviera resortes y regresò con la mierdita... mi señal de regresarme aquì a mi adorable estudio a fumar, ver "Law & Order SVU" en netflix.com e ignorar el hecho de que cada vez que Vincent pasa por mi puerta dice: "no seas irracional." "Tambièn tu tienes 4?" "Très pathétique!" O que Jason està con cara de perro abandonado y no me habla.
Irracional yo?
JA!
Pregùntele a la Tata y les dirà que soy un solecito yo.
venerdì, settembre 17
Velada Inesperada
by
VivaLaFa


